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La importancia de invertir en programas de salud que promuevan un estilo de vida saludable.

En una sociedad como la actual con cada vez mayores problemas de sobrepeso y enfermedades cardiovasculares que a su vez son el principal factor de riesgo de otras muchas enfermedades entre las que se incluyen los accidentes cerebrovasculares y diferentes tipos de cáncer, resulta obvio que la importancia de implementar planes de salud en las empresas va más allá de conseguir una reducción de la tasa de absentismo dado que los principales beneficiarios son los propios empleados.

Los programas de salud que tienen como objetivo formar y ayudar a cambiar el estilo de vida hacia unos hábitos saludables actúan desde tres perspectivas: la prevención primaria, secundaria y terciaria.

Las medidas de prevención primaria en el lugar de trabajo están dirigidas a empleados que en general  son saludables, si bien suponen también una oportunidad para aquellos trabajadores que no presentan un buen estado de salud y que pueden ser víctimas de enfermedades y trastornos que se pueden prevenir o retrasar si se toman ciertas medidas. Los ejemplos de prevención primaria incluyen programas que fomentan el ejercicio y la forma física, alimentación saludable, control de peso, manejo del estrés,  consumo moderado de alcohol, entre otras medidas.

Como medias de prevención secundaria se incluirían todas aquellas dirigidas a empleados que ya están en alto riesgo debido a ciertas prácticas de estilo de vida (por ejemplo, fumar, sedentarismo, malos hábitos alimenticios, consumo elevado de alcohol y alto grado de estrés  principalmente) y presentan valores biométricos anormales ( por ejemplo, presión arterial alta, colesterol alto, glucosa en sangre alta, sobrepeso). Entre los ejemplos de prevención secundaria se incluyen exámenes de detección de hipertensión y programas para reducirla y controlarla, programas antitabaco y asesoramiento para la pérdida de peso.

Por último los programas de promoción de salud a veces  incluyen elementos de prevención terciaria, dirigidos a individuos con dolencias existentes como asma, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, trastornos musculoesqueléticos y depresión, con el objetivo de mejorar la enfermedad o retardar su desarrollo. Dichos programas promueven un mejor cumplimiento de los medicamentos y el cumplimiento de las guías de práctica clínica basadas en la evidencia para el tratamiento ambulatorio. Este tipo de programas de tratamiento de enfermedades también fomentan la colaboración entre los pacientes, sus familias, médicos, otros proveedores de atención médica y el personal del programa de manejo de enfermedades, y se establecen ciclos de retroalimentación de rutina entre estos grupos.

En cualquier caso, existen innumerables razones para invertir tiempo y recursos en la creación de un entorno de trabajo y fuerza de trabajo saludables, sin embargo la realidad parece quedar aún lejos de esta evidencia.

Según datos del último estudio de Mercer Marsh Benefits sobre tendencias médicas en el mundo (un informe que analiza los datos de 225 aseguradoras de 62 países) solo un 14 % de las empresas a nivel mundial están ofreciendo actualmente a sus empleados programas preventivos a largo plazo relacionados con hábitos de vida saludables.

Este dato contrasta con estos otros:

1).- Según un informe World Economic Forum (“The Workplace Wellnes Alliance”) el promedio del retorno de la inversión (ROI) es de 2,54 euros por cada euro gastado en programas de bienestar en las empresas; además, el promedio del coste que las empresas recuperan invirtiendo en programas de salud se sitúa en 545 euros por año.

 

2).- La red europea de promoción de la salud en el trabajo (ENWHP) concluyó que cada euro invertido en programas de promoción de la salud en el trabajo genera un retorno de la inversión de entre 2,5 y 4,8 euros en absentismo y de entre 2,3 5,9 euros en costes de enfermedad.

 

Aún y así como vemos y a pesar de que cada vez son más las empresas que apuestan por ello, el porcentaje aún es bajo.

Si tu empresa actualmente no cuenta con iniciativas para mejorar la salud y el bienestar de los empleados, hay algunas formas simples de comenzar:

.-Proporcionar alimentos saludables en la oficina

.-Proponer momentos “en movimiento”   durante la jornada laboral como parte de su rutina para que los empleados se levanten y se muevan a lo largo del día motivando la actividad física o  enseñando a los empleados diferentes maneras de hacer pequeños ejercicios .

.- Desarrollar concursos saludables

.- Invertir en programas de salud desarrollados por profesionales

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