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Comunicación y mejora clima laboral

Mejora de la comunicación en el trabajo y su repercusión en el clima laboral

La comunicación humana es tan importante que impacta en diferentes ámbitos de nuestra vida como, por ejemplo, en el trabajo. De hecho, diferentes estudios y encuestas demuestran que una buena comunicación laboral, no sólo implica una mayor satisfacción para los trabajadores, sino que mejora la colaboración en equipo y reduce los niveles de rotación en una compañía.

A pesar de su importancia, la comunicación en el ámbito laboral tiende a ser un tanto compleja porque se tiene que lidiar con la jerarquía de los integrantes. Sin duda, cambiar los procesos de comunicación de una compañía, puede parecer una tarea difícil; sin embargo, los resultados valen la pena.

Las siguientes tres tácticas están pensadas para mejorar la comunicación en el trabajo y las interacciones entre los empleados.

1. Escuchar: a pesar de que distraerse cuando alguien está hablando es muy fácil, los gerentes deben trabajar en su habilidad para escuchar. El poner poca atención y asentir en falso dará como resultado una falta de credibilidad en los empleados y una sensación de incomodidad. Para escuchar activamente se recomienda reiterar lo que el interlocutor haya dicho. Frases como “si entiendo bien…” o “estás diciendo…” hacen que las personas se sientan comprendidas y ayudan a evitar malentendidos.

2. Preguntar antes de retroalimentar: para avanzar en su desarrollo, todas las personas necesitan cierto grado de validación, lo cual puede ser difícil de conseguir en una empresa. A pesar de que la retroalimentación es necesaria, a veces, puede considerarse muy agresiva e hiriente. Es recomendable usar críticas constructivas para validar los esfuerzos de los empleados y, antes de opinar, pregúntales si están de acuerdo en escuchar tu opinión sobre su trabajo. Así, se sentirán más comprendidos y tendrán más confianza a la hora de tratar cualquier tema.

3. Fuentes de inspiración: pese a que muchas personas sostienen que siempre es mejor ser uno mismo, cuando se trata de trabajo o superación no hay nada de malo en tomar una figura como referente: Observar a líderes, grandes empresarios, reconocidos conferenciantes, etc.. y analizar si tienen enfoques de comunicación que puedan aplicarse a su situación.

 

La comunicación en cualquier organización es fundamental por ello cualquier pequeña mejora se traduce directamente en una mejora en el clima laboral. La tecnología y las plataformas virtuales (Facebook, LinkedIn, correos corporativos, sistemas de mensajes internos, etc.) son herramientas útiles para comunicar sin embargo no debemos olvidar que la comunicación persona a persona es indispensable para conseguir que los procesos comunicativos de la organización sean exitosos.

indicadores empresa saludable

Indicadores de un lugar de trabajo saludable.

El equipo directivo de una empresa tiene un papel vital que desempeñar en la promoción de la salud y el bienestar en el trabajo y en el apoyo a un cambio cultural que beneficiará tanto a las personas como a la organización.

Incluso en las profesiones más tradicionales, la salud y el bienestar en el lugar de trabajo es cada vez más una pieza calve reconocida como vital tanto para la productividad diaria como para el desarrollo profesional.

El primer paso para mejorar el bienestar en el trabajo proviene de cómo se gestiona el flujo de trabajo y de cómo todos los empleados (incluidos los gerentes) reciben apoyo en sus funciones diarias.

Estos son algunos de los indicadores principales de una empresa saludable:

  1. El equipo directivo, gerencial, responsables de departamento etc.. tienen y a la vez generan confianza entre sus subordinados.

Los mandos superiores e intermedios deben ser el primer punto de contacto para los miembros del personal que experimentan problemas de bienestar en el lugar de trabajo. Es sumamente importante que éstos comprendan la importancia del bienestar personal ya que el personal debe confiar en que serán escuchados.

Sin embargo, no todos se sentirán cómodos abordando el tema del bienestar en un contexto profesional. La formación y capacitación sobre cómo reconocer los signos de estrés o ansiedad, y cómo abordar el tema con sensibilidad, apoyará la intervención temprana. Dicha capacitación también ayudará a los propios gerentes y equipo directivo a identificar y tomar medidas sobre sus propios desencadenantes de estrés.

  1. Empleados valorados e involucrados en la organización.

Numerosas investigaciones demuestran que muchas personas que renuncian a sus trabajos citan la «falta de apreciación» como el motivo principal para marcharse.

El contacto directo entre dirección y empleados y los informes sobre el trabajo desarrollado mantendrán una línea de comunicación abierta en la que el reconocimiento al trabajo es un elemento clave. Estas sesiones representan una oportunidad para celebrar éxitos individuales y para reflexionar sobre el aprendizaje para el futuro. Las reuniones interempresariales a gran escala ofrecen oportunidades para que los líderes sénior y la empresa en general involucren activamente al personal en los debates y las decisiones que les afectan.

  1. Horarios flexibles y bien diseñados.

Los lugares de trabajo flexibles se están convirtiendo en una necesidad en la sociedad actual. Una encuesta realizada por International Workplace Group a principios de este año encontró que el 80% de las personas, cuando se enfrentaban a dos ofertas de trabajo similares, rechazaban la que no ofrecía un trabajo flexible. La encuesta también reveló que el 85% dijo que su productividad había aumentado como resultado de una mayor flexibilidad.

Jornadas intensivas, teletrabajo, horarios ajustables, flexibilidad en la hora de entrada y salida, etc… pueden tener un gran impacto en cómo se sienten las personas con respecto a sus trabajos.

    4. Seguridad y Salud en el trabajo

Una empresa saludable es aquella en la que se proporcionan los recursos y medidas necesarias para minimizar y prevenir cualquier problema de salud en general y de forma más específica aquellos problemas más comunes como son los problemas de salud mental y los trastornos musculoesqueléticos.

Se estima que el 70% de las enfermedades relacionadas con el trabajo se componen de trastornos musculoesqueléticos, seguidos de cerca por el estrés, la ansiedad y la depresión. Tales problemas reducen la productividad y pueden potencialmente conducir a una ausencia a largo plazo.

Además y los entornos de trabajo deben ser propicios para el bienestar:  iluminación, equipo adecuado, descansos, etc.. . Lejos de lo que pueda pensarse, esta optimización del lugar de trabajo debe ser continuada en el tiempo, es decir el entorno de trabajo

La precariedad dispara los accidentes laborales entre los trabajadores temporales

En España, la siniestralidad laboral sigue siendo un tema preocupante. Aunque los accidentes laborales mortales disminuyeron un 17.6% (dando como resultado 140 trabajadores fallecidos), los accidentes considerados como graves o leves aumentaron. Los números son los siguientes:

  • Accidentes leves que requirieron baja laboral: 129. 974
  • Accidentes graves: 991
  • Accidentes itinere (se producen en el trayecto de casa al trabajo y viceversa): 19,605. De este número 230 fueron considerados de gravedad y el resto se clasificó como leves.

Estos incidentes fueron contabilizados hasta marzo y, comparándolos con el mismo período del 2018, representan un aumento del 5.9%.

A pesar de que en algunos ámbitos laborales se percibe una leve mejora, las cifras siguen siendo ampliamente mejorables.

En promedio, durante el 2018 se presentaron 152 accidentes cada hora, lo que se resume en 1.33 millones.

La precariedad laboral es mucho más marcada en los trabajadores temporales que en los indefinidos. En otras palabras, los empleados temporales sufren el doble de accidentes: la siniestralidad en las personas con contrato indefinido aumentó en un 6%, mientras que en los temporales fue un 12% exactamente el doble.

A pesar de que la siniestralidad puede presentarse en diferentes campos laborales, existen ciertos sectores con una mayor propensión a los accidentes: la industria de la construcción no solo volvió a ser el sector más dañado, sino que aumentó sus niveles a un 22.9%; por su parte, la industria agraria incrementó sus accidentes en un 16.7% y, finalmente, el sector de servicios presentó un 10.5%.

Según diferentes fuentes el perfil del trabajador que tiene a sufrir más accidentes corresponde a un hombre menor de 35 años, inmigrante, con contrato temporal y un trabajo de poca cualificación.

Evidentemente, los números y las estadísticas exigen una profunda reflexión. En una rápida búsqueda de siniestralidad laboral entre las noticias de los últimos días encontramos varios titulares con diferentes accidentes que podían haberse evitado simplemente siguiendo medidas de prevención básicas, os dejamos con algunos ejemplos:

 

 

 

 

 

 

Hipoacusia profesional

Hipoacusia profesional

La pérdida auditiva, también conocida como hipoacusia, es un proceso al que una gran cantidad de personas se enfrentan. Por lo general, este padecimiento es causado por el proceso natural de envejecimiento y por la exposición a ruidos que forman parte de la vida cotidiana de la persona.

Aunque existen una gran cantidad de actividades que propician la hipoacusia, se ha descubierto que la exposición al ruido en los centros de trabajo es la causa principal de esta pérdida auditiva. El problema es que al empezar en un nuevo trabajo nadie se preocupa por el ruido al que estarán expuestos: según los expertos, los oídos sólo pueden resistir 85 decibelios durante 8 horas al día sin salir lastimados. Para tener una idea más práctica sobre esta medida debes considerar que el tráfico normal sobrepasa los 85 decibelios y escuchar música a través de auriculares oscila entre los 75 y 136.

Si esto sucede con actividades que la gente no considera tan invasivas para sus oídos, ¿qué significará trabajar en una fábrica llena del ruido de máquinas? Muy probablemente los empleados se enfrentarán a una pérdida auditiva irreversible. A pesar de que los ambientes industriales y de construcción son los más propensos a causar hipoacusia, existen otras profesiones que pueden causar el mismo daño debido a las herramientas que utilizan: peluqueros, profesores de guardería, mensajeros, repartidores, chóferes de ambulancia, músicos, jardineros, mineros, personal de tierra en el aeropuerto entre las principales.

Cuando los trabajadores experimentan una especie de zumbido después de terminar su jornada laboral, significa que se encuentran en los primeros síntomas de hipoacusia. En etapas más avanzadas esta enfermedad impedirá que los individuos escuchen bien en ambiente ruidosos. Además de esto, también pueden padecer de vértigo, inestabilidad y distorsión de sonidos. Lo más preocupante es que las personas que sufren de esta enfermedad no presentan molestias o dolor hasta que su audición se ve sumamente reducida.

hipcausia profesional

Dado que la pérdida auditiva es irreversible y puede causar un impacto permanente en la vida de los trabajadores, las empresas deben optar por medidas preventivas que eviten o disminuyan el riesgo de los empleados. Entre las cosas que se pueden realizar se encuentran:

  • Reducir el tiempo que los empleados están expuestos al ruido. Para lograr este objetivo puede considerarse la rotación de tareas.
  • Aislar la fuente de ruido en la medida de lo posible y las personas que trabajen en esa área deben estar equipadas con los protectores auditivos adecuados.
  • Crear señalamientos que adviertan del riesgo que los empleados corren al exponerse al ruido creado el lugar de trabajo.

Estas medidas empresariales pueden marcar una gran diferencia en la salud auditiva de sus empleados; sin embargo, por efectivas que sean, es necesario que los trabajadores se aseguren de hacer todo lo que está en sus manos para proteger sus oídos. En otras palabras, deben estar dispuestos a utilizar el equipo proporcionado por la empresa y deben tratar de evitar el exponerse a ruidos externos por largos periodos de tiempo.

Prevención del estrés laboral

Prevención del estrés laboral

El estrés es un estado emocional de los seres humanos que puede causar grandes repercusiones en la salud. De hecho, en el ámbito laboral, el estrés es la causa de enfermedades más frecuentes, representando del 50% al 60% de las bajas laborales. Desafortunadamente, este malestar ha ido aumentando con el paso de los años debido a que el entorno laboral se ha vuelto más demandante: existe una mayor presión hacia los empleados, las jornadas laborales son más extensas por lo que es más difícil encontrar un equilibrio entre la vida personal y profesional.

Según un estudio realizado en el 2017 encontró que 9 de cada 10 españoles en edad laboral han experimentado estrés en el último año y 4 de cada 10 lo han sufrido de forma frecuente. Además de las evidentes consecuencias emocionales físicas, el trabajador puede experimentar un mayor cansancio y problemas de salud que afectarán la producción de la compañía para la que trabajan. Las empresas funcionan mejor cuando sus trabajadores están en bien por ello es importante prevenir el estrés en el entorno de trabajo.

gestión del estrés laboral

Erróneamente, muchas empresas se guían por la idea de que las jornadas largas y pesadas aumentarán sus resultados y su producción, pero ¿qué resultados van a obtener si sus empleados no se encuentran en las mejores condiciones? Debido a que el estrés laboral se ha convertido en un problema de salud preocupante, la Organización Internacional del Trabajo ha hecho una llamada para que tanto las empresas como los trabajadores creen un ambiente laboral más saludable.

Medidas preventivas para la empresa

• Ajustar las cargas de trabajo: las compañías deben planificar los plazos de las actividades laborales de forma que no afecte la jornada de los trabajadores.

• Motivar a los empleados: se debe fomentar una cultura de reconocimiento hacia el trabajador de forma que los empleados se sientan con la confianza para transmitir sus preocupaciones y sus peticiones.

• Crear un ambiente físico adecuado: asegurarse de que los empleados cuentan con las condiciones óptimas para desempeñar sus actividades.

• Ser coherente con la asignación de actividades laborales: los líderes deben asegurarse de que los trabajadores realicen tareas adecuadas a su experiencia y sus habilidades.

Medidas preventivas para el trabajador

• Respetar su jornada laboral: es importante que los trabajadores se organicen de forma que las actividades laborales se realicen dentro de su hora de trabajo.

• Organizar sus actividades: clasificar sus tareas en orden de importancia permitirá que los empleados tengan un mayor control de sus esfuerzos.

• Mantener un estilo de vida saludable: para contrarrestar el estrés, es necesario realizar ejercicio y llevar una dieta sana.

• Establecer objetivos realistas: los empleados deben procurar que su agenda contenga un número razonable de actividades, pues el tener que lidiar con tareas no realizadas puede ser un gran generador de estrés.

• Reservar un momento al día para relajarse: es recomendable que los trabajadores hagan una pausa para descansar del ajetreo del día. Para lograr este objetivo, es aconsejable que recurran a la práctica de algún deporte o alguna otra actividad.

motivacion empleados

Motivación de los empleados: ¿Cómo fomentar y mantener altos niveles de motivación?

La motivación es el bien más preciado de cualquier organización empresarial. Si los empleados están motivados todo funciona, pero… ¿se puede estar siempre motivado?

¿Qué factores influyen más en los niveles de motivación? 

El Reconocimiento: Factor clave en la motivación de los empleados

Según diferentes estudios (1) el reconocimiento es el factor más importante a la hora de propiciar un alto nivel de motivación.

El coste económico es nulo y sin embargo sus resultados son evidentes. A cualquier empleado le gusta sentirse importante, seguro de un buen trabajo y que es necesario para la organización. No obstante, tampoco se trata de exagerar ya que para que un reconocimiento tenga efecto motivador éste debe ser real, claro, sólido y correcto. Además, no debemos olvidar que el reconocimiento puede ser por muchos motivos por superación laboral del empleado, obtención de objetivos, promoción de ideas innovadoras, etc.

En este otro artículo de nuestro blog hablábamos sobre la importancia de establecer una política de reconocimiento.

Después del reconocimiento que en diferentes estudios aparece como factor principal a gran distancia del resto de factores, vendrían otras variables como los niveles de autonomía, el salario, la formación y la promoción profesional.

Medidas y consejos para mantener unos altos niveles de motivación

  • La importancia de una correcta asignación de tareas:

La asignación de tareas es un aspecto clave para mantener los niveles de motivación. Una incorrecta asignación de tareas puede ser el motivo principal de la «falta de interés» y «grado de motivación».

Si las tareas no se asignan de forma adecuada, aquellos quienes estén sobre calificados para un trabajo o que sienten que merecen algo mejor que su posición actual no estarán motivados para trabajar.

  • Conocer las necesidades de cada empleado

Cada empleado tiene sus propias necesidades que pueden ser muy diferentes a las de los demás. Por ejemplo, las personas que trabajan por dinero nunca se sentirán satisfechas por promoción en comparación con el aumento de sus salarios.

Una de las tareas principales de su departamento de recursos humanos debe ser evaluar las diferentes necesidades de sus empleados para saber cómo satisfacerlos a todos en función de sus perfiles.

  • Establecer metas y planes de forma clara y definida

Establecer metas: las metas y los planes de futuro es uno de los factores motivadores más fuertes. Cuando un empleado tiene claros sus objetivos se siente más motivado a alcanzar la meta.  Es importante definir unos objetivos de desempeño y hacer partícipe de ellos al empleado dejando que establezca sus propios objetivos ya que de este modo también se estará propiciando la motivación hacia otros objetivos que alguien más le haya propuesto.

  • Cumplir las expectativas

Parece evidente pero no por ello debe pasarse por alto ya que el no obtener lo que se prometió es uno de los factores que más desmotivan. Para ello es necesario evaluar periódicamente las expectativas de los empleados y satisfacerlas en la medida de lo posible y, en caso de no poder hacerlo, dialogar y comentar con el empleado los motivos que han llevado a no poder cumplir sus expectativas.

  • Crear un buen ambiente de trabajo

En nuestro blog hemos hablado en numerosas ocasiones de la importancia de este aspecto. Tanto desde el punto de vista físico (buena iluminación, evitar ruidos, calidad del aire, diseño biofílico, etc.) como desde el punto de vista relacional fomentando el trabajo en equipo.

Se trata de minimizar todos aquellos aspectos que resultan más sencillos de controlar y que pueden afectar negativamente a la motivación.

  • Salario Emocional

El facilitar cualquier concepto no económico que suponga un beneficio para los empleados es otro de los factores clave para mantener un alto nivel de motivación a largo plazo.  (ver más sobre Salario Emocional)

 

En definitiva, el propiciar un lugar de trabajo positivo es el elemento básico que llevará a su empresa a ser más competitiva. La tarea no es sencilla. Son muchas las variables a tener en cuenta y en función de las medidas se requiere cierto tiempo antes de ver los resultados. Para lograr un alto nivel de productividad de los empleados, desde la dirección de la empresa debe fomentarse un ambiente de trabajo positivo en el que los empleados sientan que su trabajo y sus esfuerzos son una contribución importante para el éxito de la empresa. A menudo para esta labor es necesaria la intervención de especialistas en esta materia. Desde Geseme, desarrollamos protocolos específicos para cada empresa destinados a aumentar sus niveles de motivación y productividad.

Por último, cabe recordar que es importante mantener siempre una política de «puertas abiertas» y tener un equipo directivo accesible.

¡Buena suerte en motivar a sus empleados!

 

clima de seguridad y salud

Clima de Seguridad versus Cultura de Seguridad y Salud ¿es lo mismo?

Cultura de seguridad y clima de seguridad son dos conceptos que están relacionados y que a menudo se confunden a pesar de ser diferentes. Por ello, en este artículo pretendemos explicar con más detalle la diferencia entre ambos conceptos.

La cultura de seguridad hace referencia a creencias, actitudes y valores profundamente arraigados, a menudo tácitos, relacionados con la seguridad y salud en la empresa. Tiene que ver con los sistemas, prácticas, personas y líderes de una organización y el modo en el que se establecen las normas y se determinan las formas de hacer las cosas en la organización. La cultura de seguridad es, a su vez, un subconjunto de la cultura organizacional.

Cuando una organización tiene una sólida cultura de Salud Ocupacional, la seguridad de los empleados es un aspecto prioritario y está integrada como un valor fundamental de la organización.

Se trata de organizaciones que, con un enfoque proactivo, garantizan la seguridad y salud en el trabajo y no esperan a que ocurran incidentes o enfermedades para abordar el problema,

De este modo, las organizaciones con una sólida cultura de seguridad suelen contar con una gerencia o equipo directivo comprometido con esta materia que hace partícipe a los trabajadores y que supervisa, analiza, comunica y lidera la seguridad en el trabajo desde el análisis y la comprensión, desde la prescripción de lo que se debe hacer tanto desde el punto de vista normativo como pragmático (prácticas y comportamientos en la organización),

Por otro lado, el clima de seguridad hace referencia a la visión colectiva de la seguridad dentro de una organización y que impulsa a la acción o inacción de los empleados con respecto a la seguridad.

El clima de seguridad depende del día a día, de todo lo que ocurre en la organización y por tanto refleja el estado de la cultura de seguridad y salud de la empresa en aspectos más inmediatos. De hecho, puede considerarse como una medida del estado temporal de la cultura de seguridad.

De forma resumida podríamos decir que la cultura de seguridad hace referencia a la política de seguridad corporativa en términos generales mientras que el clima hace referencia al modo en el que se implementa la política de seguridad en el lugar de trabajo.

 

 

 

prevencion laboral

Principales conclusiones informe sobre el Estado de la Seguridad y Salud Laboral en España

Recientemente se presentó la última edición del ‘Informe sobre el Estado de la Seguridad y la Salud en el Trabajo de 2016″. El Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo, INSSBT, da así continuidad a la tarea iniciada en 2007 de recopilar los datos de las diferentes Instituciones Públicas que integran el Sistema Nacional de Prevención, es decir  la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, la Fiscalía Especializada, las Comunidades Autónomas, la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

El último informe – con datos del 2016 – recoge las estadísticas de los datos referentes a la seguridad y salud en el trabajo haciendo hincapié en los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Además, el informe incluye información sobre novedades en normativa y avances en la regulación de determinados aspectos en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Algunos de los datos sobre los principales tipos de riesgo son:

.- La exposición a altas y bajas temperaturas (36% y 25% respectivamente) así como al ruido (28%) son los riesgos físicos y ambientales más señalados.

.-En cuanto a los de carácter ergonómico los movimientos repetitivos y las posiciones dolorosas o fatigantes continúan siendo los riesgos más frecuentes. Como dato significativo, desde el 2010 ha aumentado considerablemente la exposición a tres de los cuatro riesgos principales: las posiciones dolorosas o fatigantes (7,2 puntos porcentuales), llevar o mover cargas pesadas (6,1 puntos) y levantar o mover personas (4,2 puntos).

.-En cuanto a riesgos psicosociales destaca el tener que trabajar a gran velocidad  y con plazos ajustados con porcentajes de un 33% de  ocupados  que deben trabajar siempre o casi siempre a gran velocidad y un 35% con plazos muy ajustados con la misma frecuencia. Este riesgo es más frecuente entre asalariados que entre autónomos. Además, el tener que cumplir con plazos ajustados es significativamente más frecuente entre trabajadores con contrato temporal que con contrato fijo (el 41% frente al 32% de los fijos).

Los riesgos derivados del trato con el público y el tener que enfrentarse a quejas, reclamaciones, etc., son también otro de los principales factores de riesgo psicosocial, con un porcentaje de un 21% de trabajadores que tienen que hacer frente a este tipo de situaciones con frecuencia.

.- En cuanto al nivel de autonomía del que disponen los empleados en España, cerca de un tercio de todos los trabajadores no tienen posibilidad de elegir o cambiar el orden de las tareas (33%), los métodos de trabajo (36%) o el ritmo de trabajo (30%).

Como dato significativo, los datos de la encuesta son especialmente positivos respecto al nivel de satisfacción de los empleados en relación a las actividades preventivas. De este modo, el 88% de los trabajadores manifiesta que están “bien” o “muy bien” informados sobre los riesgos para la salud y la seguridad en su trabajo y el 11% que lo están “no muy bien” o “nada bien”.

La falta de información es especialmente frecuente en determinados colectivos: mujeres, menores de 35 años, trabajadores por cuenta ajena, contratados temporales o entre los que no tienen contrato y aquellos que trabajan a tiempo parcial.

El informe detallado pueden consultarse en este enlace.

 

Mejorar la calidad del aire interior en el trabajo aspectos a tener en cuenta

La calidad del aire interior en el trabajo puede afectar profundamente la salud, la comodidad y la productividad de los ocupantes del edificio.  Según la OMS, casi un 30% de los lugares de trabajo interiores presentan problemas relacionados con la calidad del aire.

Las causas y las consecuencias de una mala calidad del aire interior son complejas, pero hay algunos factores básicos que deben tenerse en cuenta desde el punto de vista de la prevención.

Para empezar ¿Qué se entiende por buena o mala calidad del aire interior?

La mayoría de las personas apenas notan cuando la calidad del aire interior es «buena», pero sí cuando existe un problema (el aire contiene polvo, desprende olor, emite contaminantes químicos, humedad o moho, la cantidad de movimiento del aire no es apropiada, la temperatura, el grado de humedad etc.).

La calidad del aire depende fundamentalmente de:

1).-Las condiciones de ventilación.

Cuando la ventilación es incorrecta y no hay un aporte suficiente de aire fresco exterior que renueve el aire interior pueden acumularse contaminantes de diversos tipos hasta el punto de que pueden resultar molestos y perjudicar en la salud de los ocupantes de la estancia.

En este sentido es necesario revisar aspectos como si se existe renovación de aire exterior, las ventanas que existen y la forma en que éstas están distribuidas, qué tipo de medidas se implementan para evitar la radiación solar (estores, cortinas, etc.).

Además, periódicamente debe comprobarse el estado de los sistemas de ventilación y climatización del edificio (torres de refrigeración, condensadores evaporativos o sistemas similares) dado que este es el punto de partida para asegurar una buena calidad del aire.

Los trabajos de mantenimiento, limpiezas, desinsectaciones etc., relativas a los sistemas de ventilación se deben llevar a cabo de forma que no afecten a los ocupantes.

Asimismo, todo edificio deber contar con un plan para controlar la proliferación de legionella.

2).- Revisar los factores de confort (temperatura, humedad, movimiento del aire, etc.).

El confort térmico se basa en el equilibrio entre la actividad física y la ropa que se utiliza, por un lado, y la humedad relativa, la temperatura y velocidad del aire y la temperatura radiante media, por otro.

Para medirlos existen diferentes estándares como la guía desarrollada por la American Society of Heating, Refrigerating and Air Conditioning Engineers (ASHRAE) para medir y garantizar que se cumplen unas condiciones de confort adecuadas para el 90% de las personas a pesar de la multitud de variables que entran en juego para medir el grado de confort. Por ejemplo, un ligero aumento en la velocidad del aire puede desencadenar quejas a pesar de que la temperatura se mantenga dentro de unos niveles aceptables para la mayoría.

3).- Contaminantes y fuentes de contaminación

Las personas ocupantes de un espacio y cualquier otro elemento es en sí mismo una fuente de contaminación. Los seres humanos producimos de forma natural partículas, vapor de agua, dióxido de carbono etc., además en cualquier edificio puede haber una serie de contaminantes muchos de ellos generados por el propio edificio y su contenido, así como otras muchas sustancias como el uso de productos de limpieza y mantenimiento que facilitan la presencia de contaminantes en el aire interior.

Si a ello añadimos una larga lista de fuentes (en función de las características de cada espacio de trabajo) que pueden contribuir en la calidad del aire (humos de tabaco, aerosoles, humos generados en la preparación de comidas, aerosoles biológicos infecciosos y alérgenos generados en los circuitos de refrigeración y los propios del cuerpo humano, etc.) la lista de contaminantes es extremadamente extensa y su clasificación incluye:

3.1.-Contaminantes químicos: A su vez pueden subclasificarse principalmente en

.- Productos de combustión (orgánicos, humo de tabaco, nicotina, cetonas, etc…)

.-Los propios materiales de construcción (fibra de vidrio, disolventes, etc..)

.-Productos de consumo (pinturas, barnices, plásticos, disolventes, fibras textiles, pesticidas, productos de limpieza, cosméticos, etc…)

.- Maquinaria o equipamiento (grandes máquinas copiadoras, impresión, cafeteras etc..)

3.2.- Contaminantes biológicos

Son microorganismos presentes en el aire interior y se clasifican principalmente en agentes infecciosos, antígenos y toxinas por ser éstas sus formas más usuales.

Los agentes infecciosos van desde la transmisión de enfermedades entre humanos (gripe, resfriados comunes, etc.) hasta otras enfermedades contagiosas que se transmiten desde reservorios al medio ambiente (legionelosis, neumonías bacterianas y otras enfermedades debidas a hongos, por ejemplo, la legionella, que sobrevive y se multiplica en torres de refrigeración, humidificadores, basura, duchas y en zonas de agua, que actúan como reservorios y multiplicadores de estos microorganismos.

La contaminación biológica no suele ser frecuente en los edificios de oficinas, pero si no se controla puede provocar situaciones sanitarias delicadas de las que a veces no somos conscientes.

Control y mejora de la calidad del aire

Los métodos de control de la calidad del aire son principalmente los métodos tradicionales de la higiene industrial y pasan principalmente por eliminar o sustituir fuentes contaminantes y comprobar la eficacia de la ventilación de forma periódica. A partir de ahí, en función de las condiciones de cada lugar habrá que implementar otras medidas como eliminación de contaminantes en el aire, diluir el aire interior con un aire menos contaminado o utilizar extracciones localizadas con el fin de «limpiar» y mejorar el aire interior.

En cualquier caso, es importante concederle la importancia que merece en relación a la mejora de la salud de los empleados y su productividad.

Diferentes estudios concluyen que una mejor ventilación, iluminación y control de calor mejora el rendimiento de los trabajadores y podría aumentar su productividad.  Por ejemplo los hallazgos de una investigación (1) llevada a cabo sobre la influencia de la calidad del aire en la salud de los empleados revelaron que:

Las personas que trabajan en edificios de alto rendimiento con certificación ecológica tenían:

  • 26.4% puntuaciones más altas en pruebas cognitivas
  • 6.4% puntuaciones de calidad del sueño más altas
  • 30% menos de síntomas causados por el Síndrome del edificio enfermo

 

(1).- Según el estudio: The impact of working in a green certified building on cognitive function and health

estado-de-animo-productividad

Estado de ánimo y productividad ¿Cómo están relacionados?

Ser productivo significa utilizar todos nuestros recursos (principalmente el recurso del  tiempo) para producir los mejores resultados con nuestro trabajo.

La relación entre estado de ánimo y productividad es evidente. El buen humor, el sentirse bien, nos hace estar más entusiasmados y más focalizados en lo que sea que hagamos. Por contra, el estar de mal humor, estresado o deprimido impiden alcanzar niveles óptimos de productividad. Cuando anímicamente no estamos bien, la ansiedad y la depresión conducen a la apatía y a la desmotivación en el trabajo.

Cuando este estado de infelicidad se «normaliza», es decir cuando no se trata de  una situación temporal de mal humor, sino de algo continuado en el tiempo,  el problema afecta profundamente en niveles subconscientes que hacen que, a pesar de los intentos que desde la empresa se puedan hacer para motivar y mantener la productividad,  el estado mental negativo tenga un poderoso efecto en todo lo que se hace.

Cuando el estado de ánimo es bajo, la procastinación se convierte en habitual: el posponer el trabajo durante horas, días e incluso semanas, es la principal consecuencia y característica de quienes pasan por un periodo anímicamente negativo.

La mayoría de trabajadores que pasan por una situación así saben que están postergando continuamente sus tareas y que su nivel de productividad es bajo.  Otros no son tan conscientes de ello; simplemente se vuelven depresivos y menos productivos durante un largo período de tiempo.

En ambos casos, si no obtienen una ayuda que les haga salir de esa situación, la depresión, desmotivación y falta de productividad será cada vez mayor. Ese es el motivo por el que grandes empresas invierten grandes cantidades de dinero en hacer felices a los empleados.

Las opciones y las herramientas para favorecer estados anímicos positivos son muchas y muy variadas:

.-Contar con un servicio de vigilancia de la salud que sepa detectar estas situaciones y ofrecer sesiones con terapeuta para reconducir las variaciones en el estado de ánimo.

.-Dotar al personal de la organización de «herramientas» que ayuden a conciliar vida personal y profesional  (horarios intensivos, teletrabajo, servicio de guardería, etc.)

.-Facilitar el acceso a la formación para mantener alto el nivel de motivación por aprender más y progresar.

.-Concienciar y facilitar en la medida de lo posible la práctica de hábitos alimenticios y de estilo de vida saludable

.-Implementar en el lugar de trabajo todos aquellos aspectos que se sabe, tienen un efecto directo sobre nuestro estado de ánimo:  diseño biofílico, iluminación, etc.

Pero además de todo lo anterior hay un aspecto clave: Formar a los empleados para que ellos mismos sepan cómo detectar situaciones de baja productividad proporcionándoles las herramientas necesarias para saber gestionarlo.

El punto de partida es encontrar la conexión entre los cambios de humor y el rendimiento cognitivo. ¿Estás postergando o funcionando mal en el trabajo? ¿Por qué? Ayudar al empleado a encontrar el motivo es el primer paso para abordar la razón que conduce a tal resultado.

Además, es importante fijar objetivos de productividad claros y formar a los empleados en metodologías de autogestión que les ayuden a ser más productivos. Dentro de este concepto entran en juego muchos factores que tienen que ver directamente con la salud: cambiar hábitos alimenticios, de estilo de vida, saber manejar mejor el estrés, fomentar la práctica de deporte y de técnicas de relajación que ayuden a saber enfrentarse mejor a problemas de ansiedad, depresión etc.

En definitiva, todos podemos tener días mejores y peores, pero los cambios de humor extremos y frecuentes, la apatía, la depresión… afectan directamente a la salud del empleado, a su productividad, a su rol en la empresa y a su propia cosmovisión en general por lo que prestar atención al estado de ánimo de los empleados es un elemento clave para aquellas organizaciones que buscan ser saludables desde diferentes perspectivas.

 

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