Gas radón: Estos son los municipios en los que es urgente actuar


El radón es un gas radiactivo, incoloro, inodoro e insípido que se produce de forma natural a partir de la descomposición del uranio presente en suelos y rocas. Aunque en exteriores sus niveles suelen ser bajos, en interiores puede acumularse y alcanzar concentraciones peligrosas, incrementando el riesgo de cáncer de pulmón, segunda causa principal de esta enfermedad tras el tabaquismo.

Recientemente el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha aprobado la Instrucción IS-47, que establece un listado de municipios españoles donde es prioritaria la actuación para controlar el radón. (en especial los que aparecen en la zona II).

Esta norma fija también directrices para medir la concentración del gas en centros de trabajo situados en dichas áreas de riesgo.

Para identificar estos municipios, el CSN utiliza el mapa de potencial de radón de España, que detecta zonas donde los edificios pueden superar el nivel de referencia anual de 300 Bq/m³, según la normativa europea y española (la OMS recomienda un límite más estricto, 100 Bq/m³).

La instrucción obliga a medir el radón en todas las zonas interiores accesibles para trabajadores en plantas bajas y sótanos.

El CSN ha colaborado con autoridades locales, comunidades autónomas y entidades científicas, como la Sociedad Española de Protección Radiológica, para desarrollar estas directrices.

¿Qué supone para los municipios estar en esta lista?

Formar parte del listado de zonas prioritarias frente al gas radón no es motivo de alarma, sino una llamada a tomar medidas concretas. Los municipios incluidos deben actuar de forma proactiva: incorporar sistemas de protección en las nuevas construcciones, promover mediciones en viviendas ya existentes y aplicar protocolos específicos en centros educativos, sanitarios y laborales.

Este cambio de clasificación también impacta directamente a varios sectores:

• Constructores y promotores: deberán integrar soluciones de aislamiento frente al radón en sus proyectos.
• Servicios de prevención laboral: tendrán que evaluar si los espacios de trabajo presentan niveles elevados de exposición.
• Gestores de edificios públicos y privados: sobre todo si se trata de locales cerrados o con zonas subterráneas, deberán considerar esta nueva obligación como parte del mantenimiento preventivo.

¿Dónde hay que medir el radón?

La normativa determina un número mínimo de mediciones  (detectores) según el tipo y tamaño del espacio:

  • Oficinas con despachos individuales 1 por cada despacho o habitación
  • Sótanos o semisótanos 1 por cada estancia cerrada o semiabierta
  • Espacios abiertos de hasta 1.000 m² (open spaces, tiendas, áreas de atención al público…) 1 detector por cada 200 m²
  • Espacios entre 1.000 y 5.000 m² 1 detector por cada 400 m²
  • Superficies mayores a 5.000 m² 1 detector por cada 500 m²
  • No será necesario medir en lugares de paso o zonas donde las personas no permanezcan más de 50 horas al año.

¿Cómo y cuándo se realiza la medición?

La detección del gas radón requiere instrumentos específicos, que deben permanecer en el lugar durante al menos tres meses seguidos, idealmente en los meses fríos del año, cuando los edificios permanecen más cerrados. Este periodo garantiza que se obtenga una lectura fiable de los niveles acumulados y se puedan tomar decisiones adecuadas en materia de prevención de riesgos laborales.

¿Quieres saber si hay radón en tu entorno?

Como especialistas en prevención de riesgos laborales, realizamos la medición de niveles de gas radón para ayudarte a evaluar y reducir posibles riesgos para la salud.

Si necesitas más información o deseas solicitar una evaluación, ponte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte.

 

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