Muchos de nosotros tenemos trabajos que requieren pasar muchas horas sentados. Este sedentarismo supone diversos riesgos para la salud asociados con el estar sentados durante períodos prolongados. Por ejemplo, sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer.
Además estar sentado también puede ralentizar el metabolismo, lo que tiene un impacto en la capacidad del cuerpo para regular la presión arterial y el azúcar en sangre, así como para descomponer la grasa corporal.
Incrementar la actividad física durante nuestra jornada laboral podría reducir algunos de los riesgos para la salud que aumentan por el sedentarismo.
Pero entonces ¿qué podemos hacer para mantenernos activos en el lugar de trabajo?
Incluso si debemos estar sentados durante toda nuestra jornada laboral, hay muchas formas de mantenerse activo.
Hacer solo 30 minutos de actividad durante 5 días a la semana, ya sea ir al gimnasio, ir en bicicleta al trabajo o salir a caminar a la hora del almuerzo, podría prevenir 1 de cada 12 muertes en todo el mundo.
Estar en buena forma física también puede proteger contra algunos de los daños que supone el estrés en el lugar de trabajo. Recordemos que a su vez, el estrés puede conducir a un deterioro del bienestar mental, síntomas depresivos y presión arterial alta lo que supone un mayor absentismo.
Cuando se trabaja en un escritorio de 7 a 10 horas al día, encontrar oportunidades para estar activo puede ser un desafío, pero no es imposible. A continuación, mencionamos algunos consejos para combatir el sedentarismo durante la jornada laboral.
Hay muchas formas de hacer ejercicio solo basta con ser conscientes de ello y aprovechar cualquier pequeña oportunidad por mínima que parezca.