El desarrollo de las tecnologías digitales, tales como inteligencia artificial, internet, robótica y plataformas digitales, está cambiando la naturaleza y las características del sector laboral tal y como lo conocemos. La presencia de estas tecnologías ha implicado una transformación en la plantilla de empleados, así como en las funciones que estos realizan y los lugares laborales en los que se desempeñan.
Si bien la tecnología puede implicar mejoras en la producción y reducción de costes, también abren la puerta a nuevos riesgos laborales que las empresas y las instituciones deben abordar. Una de las tecnologías digitales que más impacto ha tenido en el ámbito laboral es la presencia de robots móviles, los cuales han suplantado a los humanos en la realización de trabajos pesados o peligrosos.
De igual forma el uso de la inteligencia artificial y las plataformas en línea favorecen el trabajo en casa y la aplicación de procesos más precisos y con menor margen de error.
A pesar de que estas herramientas son sumamente útiles, también se debe tener en cuenta que son tecnologías emergentes que están en proceso de aprendizaje y mejora y, por ello, pueden significar un peligro para los empleados. Algunos de los peligros a los que los humanos se enfrentan son:
Además de esto, las nuevas tecnologías permiten que los empleadores tengan un monitoreo exhaustivo de sus trabajadores, lo cual les puede causar sentimientos de frustración e inseguridad. Al igual que otros riesgos laborales, la aparición de tecnología implica que las empresas deben buscar nuevas medidas de seguridad que aseguren el bienestar de sus trabajadores.