El consumo de drogas, incluyendo el alcohol, es un problema que afecta a las sociedades de hoy en día y que, sin duda, se ha extendido al ámbito laboral. A pesar de que la presencia de estas sustancias en el trabajo genera muchos problemas, las más grandes afecciones se presentan en términos de seguridad y productividad.
Estos son algunos de los datos reportados por la Organización Internacional del Trabajo y otras instituciones:
Todas estas cifras repercuten tanto en los ingresos como en la productividad de las empresas. Además, si estas son las cifras que se presentan en las compañías, se calcula que estos índices se encuentren en otros ámbitos de la sociedad.
¿Qué es lo que pueden hacer las empresas para frenar estos problemas y ayudar a sus empleados?
Dentro de la prevención no debe pasarse por alto la relación entre insatisfacción en el trabajo, riesgos psicosociales, riesgos de seguridad, condiciones de empleo y daños para la salud y consumo de drogas.
También influyen otras variables como la jornada laboral. De este modo, los trabajadores de jornada continua de noche ocupan los primeros puestos para el consumo de alcohol (diario y de riesgo), tabaco (diario y fumadores pasivos), hipnosedantes, cannabis y cocaína. Conociendo estos datos se puede incidir en la prevención mediante la implementación de algunas medidas que puedan reducir aquellos factores que se sabe tienen una incidencia directa en el consumo de drogas.
Además, se sabe que algunos sectores de actividad concentran los mayores porcentajes de consumo de sustancias psicoactivas y consecuentemente aquellos empresarios de sectores vinculados a un mayor consumo de drogas deben incidir de forma especial en el ámbito preventivo. Por ejemplo, según los últimos datos de un estudio desarrollado por CCOO, los trabajadores de la construcción se encuentra la mayor proporción de consumidores de alcohol (diario y de riesgo), de tabaco (fumadores diarios y fumadores pasivos) y de cannabis, siendo también elevado el porcentaje de consumidores de cocaína.
El sector de la agricultura/pesca/ganadería/extracción, registra consumos superiores a la media y se encuentra entre los tres sectores con mayor proporción de consumidores de alcohol (diario y de riesgo) y de tabaco (diario y fumadores pasivos).
También destaca el sector de la hostelería, que se sitúa entre los cuatro sectores de actividad con mayor proporción de consumidores en todas las drogas analizadas y por encima de la media de la población laboral.
El consumo de hipnosedantes se concentra en los trabajadores de actividades domésticas/ servicios personales y de la administración pública/educación/sanidad/servicios sociales. Finalmente el trabajo en actividades artísticas, recreativas y deportivas registra consumos de cocaína y cannabis muy por encima de la media.
– Diseño de Protocolos de Actuación frente a situaciones de consumo o intoxicación.
– Creación de protocolos de seguimiento y reincorporación al trabajo.
– Diseño de programas de asistencia y participación en los tratamientos (facilitar la asistencia del trabajador a estos programas).
A pesar de que el problema de las drogas parece estar alejado del ámbito laboral, lo cierto es que causa grandes repercusiones en este sector. Por tal motivo, los empresarios deben comprometerse a estos programas, los cuales no sólo les permitirán proteger su productividad, sino que crearán una imagen de responsabilidad social que será sumamente beneficiosa.