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Trabajos a bajas temperaturas y COVID19 como riesgo laboral

Los trabajos a bajas temperaturas son un factor de riesgo para la infección por Covid-19, y es que son varias las investigaciones que concluyen que los entornos de trabajo fríos son más propicios para la transmisión del virus.

Un artículo publicado en la revista Occupational Medicine recopila y analiza diferentes brotes en instalaciones de procesamiento de carnes, mariscos y aves de corral en numerosos países a nivel mundial.

Se cree que esto se debe a factores ambientales que incluyen bajas temperaturas, bajas tasas de intercambio de aire, recirculación de aire, superficies metálicas y aerosolización agravados por el uso de grandes volúmenes de agua.

Otros factores, personales, que influyen en que en este tipo de industrias se vean más expuestas a brotes de coronavirus son

. Un distanciamiento insuficiente entre los trabajadores, a menudo motivado por las propias necesidades del trabajo a desarrollar.

. Un cumplimiento deficiente del uso de mascarillas.

. Un mayor presentismo debido a un empleo precario y mal remunerado fomentando que algunos empleados acudan a su lugar de trabajo presentando síntomas asociados al COVID-19.

.-Una mayor necesidad de alzar la voz  en un contexto de maquinaria ruidosa

.-Una mayor exposición a situaciones que pueden llevar al desarrollo de hiperpnea o hiperventilación (aumento en la cantidad de aire ventilado que favorece una respiración profunda y rápida similar a la de después de practicar ejercicio físico de forma intensa) debido al trabajo manual pesado que a veces se da en este tipo de industrias.

.-Medidas de higiene limitadas

De este modo, el artículo hace referencia a una investigación que identificó diagnósticos de Covid-19 en el 9.1% de 112.616 trabajadores en instalaciones de procesamiento de carne y aves de corral en 14 estados de EEa finales de mayo de 2020. Para septiembre de 2020, la incidencia acumulada de casos confirmados en la población general en esos 14 estados osciló entre 0,4 y 3,0%. El artículo también cita una investigación en la planta procesadora de carne más grande de Alemania que indicó que un brote se originó a raíz de un solo empleado que infectó a más del 60% de los colegas que trabajaban a una distancia de ocho metros. Los factores ambientales que facilitaron la transmisión del virus a esta distancia incluyeron aire frío en recirculación constante (10 ° C), humedad, flujo de aire y bajas tasas de intercambio de aire fresco.

El artículo concluye que existe una evidencia clara entre de la relación entre la inhalación de aire frío y una mayor incidencia de infecciones respiratorias. La baja humedad puede afectar la susceptibilidad individual a la infección y la distancia a la que las partículas virales pueden atravesar el tracto respiratorio. Respirar aire frío enfría las vías respiratorias nasales, lo que compromete la defensa respiratoria contra la infección al desacelerar el aclaramiento mucociliar y al inhibir la fagocitosis de leucocitos -un proceso en el que los glóbulos blancos luchan contra las infecciones. En consecuencia y según mencionan los investigadores de dicho artículo, recomiendan que los empleadores con entornos de trabajo de baja temperatura realicen evaluaciones de riesgos y evaluaciones de riesgos de salud individuales para identificar al personal que tiene condiciones de salud preexistentes y que pueden estar predispuestos a desarrollar infecciones. Además de las medidas de control estándar para prevenir la transmisión de enfermedades transmisibles en el lugar de trabajo, que incluyen educación, identificación temprana y cuarentena, los empleadores deben implementar intervenciones adicionales para protegerse contra el frío. Entre estas medidas se incluyen:

.Descansos frecuentes para poder “entrar en calor”

.Facilitar el acceso a bebidas y comidas calientes

.Ropa protectora y máscaras especiales que además de filtrar permitan un fácil suministro de aire, protejan contra la transmisión y permitan que se respire aire caliente

El artículo también señala que el riesgo de transmisión aérea se puede reducir mejorando la ventilación, pero esto puede ser un desafío cuando existen requisitos operativos para mantener la temperatura interior significativamente por debajo de la temperatura exterior. Una opción puede ser el uso de dispositivos móviles con filtros de alto rendimiento para descontaminar el aire utilizados en entornos de alto riesgo como por ejemplo los utilizados en quirófano.

Lo que en cualquier caso resulta evidente es que todas las medidas son pocas para controlar el COVID-19 adquirido profesionalmente en grupos de riesgo como el de los trabajadores expuestos a bajas temperaturas.

 

 

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