Geseme News

prl industria carnica

PRL Industria Cárnica: Movimientos Repetitivos

Trabajar es una actividad que todas las personas realizarán en algún momento de su vida, y quizá debido a esta cotidianidad, pocos reflexionan sobre la manera en la que el trabajo puede llegar a afectar la salud. Sin contar el estrés, una de las formas más comunes en las que el ambiente laboral puede perjudicar la salud de un trabajador es a través de los movimientos repetitivos una característica que se da a menudo en la industria cárnica.

Los movimientos repetitivos son un grupo de movimientos mantenidos durante la realización de un trabajo, que implica la acción conjunta de los músculos, huesos, articulaciones y los nervios de una parte del cuerpo y durante un largo período de tiempo. Debido al uso constante, las zonas afectadas pueden presentar fatiga muscular, sobrecarga, dolor, etc.  síntomas que pueden empeorar hasta convertirse en una lesión. Es habitual que muchas personas ignoren la relación que existe entre las molestias que sufren y los esfuerzos repetidos que realizan reiteradamente durante un trabajo.

No cabe duda de que muchas personas repiten siempre ciertos movimientos cuando trabajan, entonces, ¿cómo se puede identificar cuáles son repetitivos y cuáles no? Un trabajo repetitivo está compuesto por aquellas actividades laborales que implican la realización de esfuerzos o movimientos rápidos de pequeños grupos musculares y por lo general, estas acciones se realizan a un mismo ritmo en un 50% de la jornada laboral.

En el sector de la industria cárnica, los puestos de desollado, cortes de canales y faldeo son considerados trabajos repetitivos, así como los operadores de maquinaria y los trabajos en cadenas de producción y envasado.

Daños ocasionados por los movimientos repetitivos

Los problemas musculoesqueléticos que originan los movimientos repetidos afectan con más frecuencia a los miembros superiores y son debidos a los movimientos que realizamos de forma repetitiva en la misma parte del cuerpo.

Las lesiones aparecen cuando un exceso de presión se ejerce sobre una parte del cuerpo, resultando en inflamación (dolor e hinchazón), músculos lesionados o daños en los tejidos y tendones, y en general, al sistema osteomuscular.

Dependiendo de la cantidad de tiempo que el trabajador realice un determinado movimiento repetitivo, puede presentar lesiones temporales o permanentes. Algunas señales para identificar la fatiga producida por el esfuerzo repetido son:

  • Sensación de adormecimiento y dolor en la zona dañada.
  • Fatiga crónica en brazos, codos, hombros y muñecas.
  • Agarrotamiento y presencia de dolor en el cuello y la espalda.
  • Chasquidos en las zonas afectadas.
  • Rigidez en los hombros.

 

En la industria cárnica, los hombros, los codos, las muñecas y las manos son las áreas que más se resienten. Además de los síntomas ya mencionados, estas zonas también presentan un dolor intermitente y, en el caso de manos y muñecas, un adormecimiento que se extiende desde los dedos hasta el antebrazo.

Estos síntomas suelen intensificarse durante o después la jornada de trabajo;sin embargo, cuando el problema va empeorando y la lesión comienza a volverse permanente, los afectados pueden llegar a sentir incomodidad aún en las situaciones más cotidianas. Una vez que el trabajador sufre estas lesiones avanzadas, los tratamientos y la recuperación que se les proporciona suelen ser poco efectivos, situación que puede terminar en la incapacitaciónde la para realizar las tareas propias de su puesto de trabajo.

Por lo general, las lesiones por movimientos repetitivos suelen aparecer gradualmente como resultado de largas jornadas de trabajo y de condiciones muy exigentes y en algunas ocasiones incluso precarias. Sumado al hecho de que para un músculo puede ser muy desgastante realizar el mismo movimiento muchas veces, la situación empeora si el empleado no mantiene una postura correcta y no realiza una efectiva recuperación muscular mediante las pausas y/o los descansos estipulados.

Las lesiones más comunes que pueden originar los movimientos repetitivos en el sector de la Industria cárnica son:

  • Dedo engatillado: Inflamación de los tendones y/o las vainas de los tendones de los dedos.
  • Síndrome de Túnel Carpiano: presión excesiva en el nervio mediano que impide la sensibilidad y el movimiento a partes de la mano.
  • Epicondilitis o codo de tenista: es una lesión caracterizada por dolor en la cara externa del codo, debido a la inflamación de la zona en que uneel hueso con el tendón.
  • Tendinitis: inflamación de la zona que se unen el músculo con el tendón.

 

¿Qué se puede hacer para disminuir el impacto de los movimientos repetitivos?

Muchas veces, cambiar completamente la rutina laboral resulta imposible, sin embargo, existen ciertas medidas que pueden reducir significativamente el daño que esta puede causar.

En general, el empleado y la compañía misma deben trabajar en tres grandes áreas:

En la organización del trabajo relativo a las tareas desarrolladas.

Los factores de riesgo son:

 

  • Repetitividad: realización de movimientos rápidos de forma repetida.

o Fuerza: Tareas que requieren esfuerzos superiores al 30% de capacidad muscular. o Manipulación de objetos o herramientas de más de 4’5 kg.

o Mantenimiento de una misma postura (contracción de una parte del cuerpo).

o Uso de guantes.

o Herramientas inadecuadas.

o Diseño del puesto y del mobiliario inadecuado.

o Superficie de agarre o presión resbaladiza.

 

  • En el rediseño del lugar de trabajo. Los factores de riesgo son:

o Tiempo de descanso y de recuperación. Realización de Pausas.

o Respectar los tiempos asignados a los ciclos de trabajo.

o Ritmo de trabajo elevado e impuesto por la máquina, proceso u organización.

o Trabajo monótono: división del trabajo en tareas cortas y repetitivas.

 

  • En la adopción de correctos hábitos posturales por parte de los empleados. Entrenamiento del trabajador (habilidades).

A continuación, se recomiendan algunas acciones que se pueden implementar para su control:

  1. Aumentar los tiempos de recuperación

Aunque pueda pensarse que dedicar tiempo a ello es una pérdida para la empresa a corto plazo, es importante comprender que un empleado con una salud precaria puede convertirse en un inconveniente mayor a medio y largo plazo. Por esta razón, deben planificarse los tiempos de descanso de manera que sean efectivos para permitir que los trabajadores tengan una buena recuperación muscular. Estos descansos se pueden implementar en la cadena de trabajo: cada cierto tiempo, realizar pausas cortas y frecuentes o, en su defecto, realizar rotaciones de forma que se utilicen distintos grupos musculares en las sucesivas tareas a ejecutar, consiguiendo así cambios de postura y de movimientos.

  1. Reducir la repetitividad

La reducción de la repetitividad no significa necesariamente aumentar con los tiempos de descanso, sino más bien que se enfoca que la compañía establezca diferentes estrategias para limitar la repetición continua de los mismos movimientos. Algunas de las estrategias a las que se puede recurrir es al uso de herramientas o máquinas que tengan la capacidad de reducir la carga laboral de los trabajadores. Además, la distribución equilibrada de las tareas entre los trabajadores permite reestructurar la jornada laboral de tal manera  que los empleados puedan desempeñar otras tareas con características físicas diferentes.

  1. Evitar las malas posturas

Como ya se mencionó, un mal hábito postural en el trabajo puede empeorar significativamente las lesiones por movimientos repetitivos. Así que, una de las medidas que se pueden tomar es el rediseño los puestos de trabajo,consiguiendo así que las articulaciones no se vean forzadas a adoptar posturas incorrectas y distintas de su postura neutra. De igual manera, las empresas deben esforzarse en proporcionar a sus trabajadores información sobre las posturas más recomendadas y sobre los daños que pueden sufrir de no seguir las recomendaciones.

Las recomendaciones más importantes son:

  • Evitar el trabajo prolongado muy por debajo de los codos o por en encima de los hombros.
  • Todo lo que se manipule con frecuencia debe estar situado por delante y cerca del cuerpo.
  • Evitar trabajar con el codo completamente extendido o doblado.
  • Mantener apoyados los antebrazos en el plano de trabajo cuando la tarea lo permita.
  • No emplear nunca la mano para golpear los objetos.
  • Reducir la fuerza hecha con los brazos o las manos utilizando útiles de trabajo adecuados y perfectamente afilados, para reducir la fuerza ejercida en las operaciones de corte.

A pesar de que muchas actividades laborales no se pueden modificar tan rápidamente, los empleados y sus superiores tienen que ser conscientes de que los movimientos repetitivos pueden llegar a causar un gran daño en el sistema osteomuscular de los trabajadores. Por esta razón, es necesario que ambas partes trabajen juntas para disminuir los riesgos laborales: modificar los espacios de trabajo, crear pautas de descansos eficientes y fomentar la rotación son actividades sencillas que los benefician a los dos.

Biomecánica y su aplicación en el campo de la salud laboral

Cuando hablamos de puestos de trabajo y lesiones Osteomusculares hablamos de Ergonomía, o al menos así ha sido en los últimos años incluso décadas. Gracias a esta ciencia se han producido numerosas adaptaciones de puestos de trabajo y gracias a ello, numerosos trabajadores han podido evitar la aparición de lesiones osteomusculares. No obstante, aún produciéndose las citadas adaptaciones ergonómicas de los puestos de trabajo, numerosos trabajadores continúan padeciendo lesiones de origen musculoesquelético.

Esta situación es debida a que no se estaba contando con la otra mitad de la ecuación: el ser humano. Cada uno tenemos nuestras medidas antropométricas, nuestra fisiología articular y nuestro rendimiento muscular,que no tienen por qué coincidir con el resto de personas. Esto hace difícil que la Ergonomía pueda alcanzar a todos por igual en el momento de adaptar un puesto de trabajo.

Aquí es cuando entra en juego la Biomecánica Laboral cuyo objetivo es estudiar el cuerpo humano mientras acomete su actividad, para minimizar lesiones y maximizar la productividad del trabajador. Músculos, articulaciones y otras estructuras son estudiadas para obtener el mayor número de datos del esfuerzo osteomuscular que requiere una determinada actividad laboral. La Biomecánica Laboral permite, gracias a detallados análisis que recogen toda la información en lo relacionado al aparato locomotor y su funcionalidad, conocer toda la casuística que rodea a las lesiones osteomusculares en la empresa con el fin de generar acciones que se encaminen a una disminución directa de las bajas de origen osteomuscular, como son las producidas como consecuencia de movimientos repetitivos

Acciones como:

  • Fisioterapia laboral. Con programas predeterminados por puesto de trabajo y trabajador.
  • Formaciones personalizadas. De gran interés para el trabajador debido a la información sobre los puestos de trabajo estudiados.
  • Programas de acondicionamiento físico.
  • Programas de rotación durante la jornada laboral.
  • Programas de movilidad y estiramiento pre y post jornada de trabajo personalizadas.
  • Consejos ergonómicos desde el punto de vista humano.

con todo ello se puede prevenir y reducir los riesgos para la salud derivados de los movimientos repetitivos en la industria cárnica.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies