Se agrupan en tres familias según su naturaleza. Para cada una aplicamos las mediciones higiénicas que exige la normativa de prevención.
Formas de energía presentes en el entorno de trabajo que pueden dañar la salud por exposición continuada. Se identifican uno a uno y se miden con equipos calibrados.
Los ordenamos por tipo de agente, porque cada uno tiene su propia medición.
Realización de luxometrías para evaluar los niveles de iluminación existentes en los lugares de trabajo.
Sonometrías y dosimetrías. Diseño de la estrategia de medición: basada en la tarea, en el puesto de trabajo o en la jornada completa, según las características de los puestos a evaluar.
Evaluación de la exposición de las personas trabajadoras a vibraciones de cuerpo entero y del sistema mano-brazo. Se miden las aceleraciones para determinar el valor de exposición diaria normalizado A(8).
Medición de la temperatura, la humedad relativa y la velocidad del aire para evaluar las condiciones ambientales en los lugares de trabajo.
Medición de los parámetros ambientales y cálculo de índices específicos: índice WBGT y sobrecarga térmica para el calor, e índice IREQ para el frío.
Medición de campos eléctricos y magnéticos y su comparación con los niveles de acción y los valores límite de exposición aplicables.
Medición de gas radón en lugares de trabajo según el RD 1029/2022.
Sustancias presentes en el puesto de trabajo. Determinamos los agentes químicos peligrosos en el lugar de trabajo.
Aquí no listamos agentes: existen cientos. Los ordenamos por tipo de estudio, que es lo que se contrata.
Identificación de cancerígenos, mutágenos y reprotóxicos (CMR). Valoración del riesgo de exposición a partir de su peligrosidad, las cantidades utilizadas, las características del proceso, la frecuencia y duración de las tareas y las medidas de control existentes.
Toma de muestras en la zona de respiración de la persona trabajadora, análisis en laboratorio y comparación posterior con el valor límite ambiental.
Retirada o mantenimiento de materiales antiguos que puedan contener amianto.
Corte, serrado, lijado, cepillado y mecanizado de madera.
Microorganismos, cultivos celulares y endoparásitos humanos susceptibles de originar infección, alergia o toxicidad. También aquí partimos del tipo de estudio.
Aquí no listamos agentes: existen cientos. Los ordenamos por
tipo de estudio.
Permite priorizar las medidas preventivas y de control, tanto en actividades con manipulación deliberada como en actividades sin intención deliberada de manipulación de agentes biológicos.
Estudio de calidad de aire interior con determinación de flora aerobia mesófila en suspensión (bacterias), flora fúngica en suspensión (hongos) y compuestos orgánicos volátiles totales.
Actividades en las que el agente biológico se utiliza o manipula de forma intencionada.
La exposición aparece como consecuencia del trabajo, sin que el agente se manipule a propósito. Se excluyen los laboratorios de diagnóstico microbiológico.
Cuéntanos qué necesitas medir
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La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y el RD 39/1997 obligan a evaluar los riesgos higiénicos. Cuando la evaluación no permite descartar el riesgo, es necesario medir los niveles reales de exposición.
Depende del nivel de riesgo y de los resultados obtenidos. Como referencia, se repiten con periodicidad anual en exposiciones significativas y siempre que cambien las condiciones del puesto, los equipos o el proceso productivo.
Metodología y equipos empleados, resultados comparados con los valores límite ambientales (VLA) vigentes, conclusiones sobre el cumplimiento y recomendaciones concretas de control.
Técnicos en higiene industrial con equipos calibrados y procedimientos normalizados, garantizando la validez técnica y legal de los resultados.
Tras la visita de toma de datos, el informe se entrega habitualmente en una o dos semanas, según el número de puntos de medición y la complejidad del estudio.
En muchas empresas la exposición está infravalorada: aparece en tareas puntuales, en productos de limpieza o mantenimiento, o en subproductos del propio proceso (humos, polvos, vapores). La evaluación cualitativa identifica todos los agentes presentes —incluidos los CMR— y determina cuáles requieren medición cuantitativa.
El RD 1029/2022 exige medir el gas radón en lugares de trabajo subterráneos y en plantas bajas situadas en zonas de actuación prioritaria, así como en determinados puestos específico
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