El estrés térmico por altas temperaturas es un riesgo laboral real y puede prevenirse. Evalúa en 4 preguntas cómo está de protegida tu empresa y descubre qué medidas necesitas adoptar.
Cuando una persona trabajadora está expuesta a altas temperaturas, su cuerpo puede no ser capaz de mantener su temperatura interna en niveles seguros. Esto supone un riesgo importante para su seguridad y su salud, y obliga a la empresa a adoptar medidas preventivas específicas.
Mujeres embarazadas, personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias y personas con obesidad mórbida son algunas de las consideradas vulnerables frente a la exposición a altas temperaturas.
Responde con sinceridad. Al final verás exactamente qué actuaciones preventivas necesitas poner en marcha.
Que la persona trabajadora esté expuesta a altas temperaturas puede suponer un riesgo importante para su seguridad y su salud (p. ej. deshidratación, calambres, síncopes, agotamiento excesivo, golpe de calor) y es necesario adoptar medidas preventivas específicas para garantizar su protección.
Mujeres embarazadas, personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias y personas con obesidad mórbida son algunas de las consideradas vulnerables frente a la exposición a altas temperaturas.
Las mediciones de estrés térmico permiten determinar el nivel de riesgo al que está expuesto el personal y te ayudan a planificar y organizar los trabajos con seguridad.
Es necesario que dispongas de un plan de actuación por escrito en el que se definan las medidas preventivas técnicas, organizativas, de vigilancia de la salud y las actuaciones en caso de emergencia a llevar a cabo durante los episodios de altas temperaturas.
Contacta con Geseme para las actuaciones preventivas a llevar a cabo en tu empresa: plan de actuación, medición de estrés térmico, formación y reconocimientos médicos.
Vigilancia de la salud específica para identificar y proteger al personal vulnerable frente al calor.
Evaluamos el nivel de riesgo en tus puestos de trabajo para planificar y organizar la actividad con seguridad.
Definimos por escrito las medidas técnicas, organizativas, de vigilancia de la salud y de emergencia.
Saber más: infografía del Protocolo de estrés térmicoMantener la prevención al día es clave cada verano. En Geseme te ayudamos a revisar y actualizar tus mediciones, tu plan de actuación y la vigilancia de la salud de tu equipo.
Medidas sencillas que protegen al personal cada día que aprietan las temperaturas.
Bebe agua de forma regular, sin esperar a tener sed. Evita el alcohol, la cafeína y las comidas copiosas.
Usa ropa ligera, transpirable y de colores claros. Protección solar y cabeza cubierta en trabajos a la intemperie.
Haz pausas en zonas frescas o a la sombra y refréscate siempre que sea posible.
Adáptate poco a poco al calor, especialmente tras las vacaciones o si eres personal de nueva incorporación.
Atención a mareos, náuseas, calambres o confusión, tanto en ti como en tus compañeros y compañeras.
En condiciones de calor extremo, mantén contacto y supervisión con el equipo para poder reaccionar a tiempo.
Ajustar horarios, ritmos y descansos reduce de forma decisiva la exposición al calor de tu equipo.
Realiza las tareas más pesadas en las horas de menor calor, a primera hora de la mañana.
Pausas más frecuentes y largas en lugares frescos o climatizados.
Reparte entre el equipo las tareas más expuestas para distribuir la carga térmica.
Reduce el esfuerzo físico y la exposición directa al sol en las horas centrales del día.
A la sombra o climatizadas, y mantén agua fresca siempre accesible.
Ajusta la actividad según el nivel de alerta meteorológica vigente.
Refuerza la hidratación y los descansos e informa al personal de las medidas a seguir.
Reorganiza los horarios y limita la exposición en las horas centrales del día.
Suspende o reprograma los trabajos más expuestos y activa el plan de emergencia.
Plan de actuación, mediciones de estrés térmico, formación y reconocimientos médicos. Te acompañamos en todo el proceso.