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Absentismo laboral

El absentismo laboral -no vinculado a Covid19- se dispara a niveles sin precedentes durante una crisis económica

  • La previsión de crecimiento 2020-2021 es de entre un 7-10%
  •  Por primera vez en la historia en un momento de crisis el absentismo aumenta.
  •  Este crecimiento no está vinculado al Covid19 si bien los problemas de salud mental derivados de la pandemia actual son uno de los siete factores que propician este crecimiento.
  •  El informe desarrollado por GESEME, basado en datos oficiales, analiza los datos en empresas de más de 150 trabajadores y atribuye esta situación a diferentes factores entre los que destacan el incremento en el retraso de los servicios públicos de salud para realizar pruebas, el envejecimiento poblacional o el cambio de paradigma de las mutuas, entre otros motivos.

 

En Geseme  hemos llevado a cabo un estudio sobre la evolución de las cifras de absentismo en España, un estudio que concluye que el absentismo aumentará en los próximos 12 meses entre un 7-10%, siendo éste el escenario más optimista.

Partiendo de las cifras económicas actuales y en base a la correlación entre crisis económica y absentismo que siempre ha existido, la previsión de la evolución del absentismo 2020-2021 debería reducirse entre un 20-25%. Lejos de ello y a pesar de la situación de crisis actual y de las previsiones de estancamiento de la economía, el absentismo laboral crecerá cerca de un 10% en empresas de más de 150  empleados durante los próximos 12 meses. Para los especialistas de Geseme, esta situación totalmente anómala viene motivada por diferentes factores:

.-El aumento en la demora en la realización de pruebas y tratamientos por parte de los Servicios Públicos Salud. Este retraso, ya de por sí considerable, se ha visto aún más agravado desde el inicio de la pandemia y en especial en patologías no urgentes . El tiempo medio de espera en consultas de especialistas y pruebas diagnósticas a nivel nacional en los últimos años ya se había ido incrementando en un 20% alcanzando 88 días en visitas externas y 121 días en intervenciones quirúrgicas. Para Iñaki Insausti- Director del Área de Salud de Grupo Geseme “este factor tiene un alto impacto en el crecimiento del absentismo. Más del 35% de las bajas laborales se deben a trastornos musculoesqueléticos, en algunos sectores este porcentaje alcanza en un 50%. En diciembre de 2019, la demora para ser visitado por un médico traumatólogo se sitúa en España en 101 días. En el caso de requerir una artroscopia, por citar un ejemplo recurrente, esta demora supera los 200 días en algunas comunidades autónomas. 

Envejecimiento poblacional: El estudio elaborado por Geseme señala que, la proporción de población activa entre los años 2006 y 2019 de entre 16 a 39 años, se ha reducido casi en un 30% a causa de la anterior crisis económica, mientras que, la proporción de mayores de 54 años se ha incrementado en un 31%. Teniendo en cuenta que el absentismo aumenta a medida que aumenta la edad, nos encontramos ante un importante factor de riesgo de aumento del absentismo.” Si a esto le añadimos que en una crisis económica como la actual los empleados menor antigüedad para la empresa -habitualmente los más jóvenes y con contratos eventuales-son de los que primero suelen prescindir las empresas, nos encontramos ante una previsión de población activa de más de 40 años absolutamente predominante. Teniendo en cuenta que las patologías más graves se empiezan a manifestar a partir de los 45, resulta más que evidente que nos enfrentamos a un crecimiento natural del absentismo en los próximos años”.- añade Iñaki Insausti.

.-Inacción de inspecciones médicas. Las inspecciones médicas destinadas a detectar el fraude en absentismo laboral, se han visto colapsadas por la situación sanitaria actual.

.- La eliminación del art. 52d del Estatuto de los Trabajadores, que ha supuesto una herramienta menos para las empresas a la hora de gestionar bajas reincidentes de corta duración.

.-El cambio de paradigma de las mutuas de trabajo. La todavía reciente reforma de las mutuas llevada a cabo por la ley 35/2014 de 26 de diciembre ha originado una situación de déficit y falta de recursos que en la mayoría de casos, deriva en una imposibilidad de acción por parte de las mutuas en relación a un control eficiente del absentismo laboral.

.-El teletrabajo instaurado como consecuencia de la pandemia, si bien puede tener un efecto positivo en aspectos relacionados con la conciliación laboral y disminución de absentismo,  en España el porcentaje de población que puede hacer teletrabajo continua siendo bajo. Ya sea por tipología de sector, o porque no todas las empresas disponen de la tecnología ni de los medios para llevar a cabo TT o por la cultura de presencialidad que aún es muy frecuente en nuestro país,  el efecto positivo que podría suponer el teletrabajo no resulta ser suficiente para frenar la tendencia al alza.

.-Problemas de salud mental motivados por el “efecto miedo”. Se trata de un nuevo factor atribuible a los efectos de la pandemia actual. Un 20% de la población, declara tener miedo a la “nueva normalidad”. Un 60% de las consultas a psicólogos son por cuadros de ansiedad o depresión por el miedo a infectarse, al confinamiento o a las pérdidas personales, laborales y económicas. Un 92% de los empleados/as declara sufrir ansiedad a causa de la pandemia, el 55% de ellos en grado “moderado” o “alto. (1). Este efecto es claramente superior en sectores en los que el trabajador está más expuesto al público final o al riesgo de contagio como por ejemplo trabajadores del sector gran consumo, retail, seguridad, facility services y sociosanitarios principalmente.

De este modo, el escenario que plantea Geseme en el estudio no tiene en cuenta el efecto COVID19 y las secuelas que a la larga supondrá la tensión acumulada a la que se enfrentan empleados de algunos sectores especialmente esenciales durante la pandemia. “Todo indica que el efecto COVID19 que aún no podemos valorar, supondrá un incremento aún mayor en las cifras de absentismo”.

Combatir el absentismo:

Una gestión responsable del absentismo,  es beneficiosa para empleados y empresarios. Siempre y cuando ésta se base en conseguir la óptima recuperación del trabajador y la duración óptima adecuada del proceso. Las empresas deben por tanto asumir la gestión del absentismo si quieren evitar unos más que significativos costes directos e indirectos que inciden en la competitividad de las compañías.

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