Los empleados motivados son más felices en el trabajo y consecuentemente más productivos. Esta es una conclusión que ha sido demostrada en cientos de estudios e investigaciones sobre salud laboral a nivel mundial. Algunas publicaciones concluyen que los empleados felices y motivados son hasta un 31% más productivos.
Si es así….
Un elemento fundamental para evitar los accidentes de trabajo es aplicar la atención necesaria en la ejecución de las tareas. Una persona desmotivada realiza sus tareas de forma mecánica, sin aplicar creatividad o esfuerzo en la mejora de los procesos. Esta situación conlleva a una disminución de la atención e inevitablemente, un aumento en la posibilidad de no protegerse adecuadamente. La falta de concentración o descuido puede causar un accidente, especialmente en el caso de trabajos manuales.
En la realización de trabajos manuales la dificultad radica en que, una vez aprendida la secuencia de tareas, el trabajador automatiza los movimientos y los procesos en su conjunto rebajando casi sin desearlo la atención que pueda requerir el puesto de trabajo. La atención aumenta cuando se requiere aprendizaje y especialmente si existe recompensa en la obtención del resultado.
En mayor o menor grado, todos tenemos habilidades e intereses que nos mueven, que nos motivan. Lo realmente interesante es que se correspondan con nuestras obligaciones laborales.
La mejor manera de motivar es conocer a la persona para saber qué es lo que la mueve, de forma que podamos ajustarlo a las necesidades de la empresa y a un plan formativo paralelo que se corresponda con las particularidades de cada trabajador. Es la persona interesada quién puede darnos la pista de qué hacer para mejorar la motivación ya que es probable que se haya planteado acciones que mejoren su día a día.
La formación de las personas es siempre una inversión que retorna: el trabajador apreciará el interés por parte de la empresa y los nuevos conocimientos permitirán que realice nuevas y mejores tareas.
Un trabajador motivado, entendiendo como tal aquél que siente la importancia de su trabajo en el conjunto de la empresa, se esforzará en dotar de calidad a su trabajo diario y, por tanto, se fijará en cómo lo lleva a cabo. Entenderá que un trabajo hecho con esmero, con cuidado es la mejor opción y eso repercute de forma positiva en la actividad empresarial. Además, el trabajador motivado entenderá la importancia de trabajar con seguridad, y más si el responsable directo así lo transmite también.