Si hay algo que ha cambiado en el último año en el ámbito laboral es la sustitución de encuentros presenciales por videoconferencias. Zoom, Microsoft Teams,Skype…. Toda una variedad de opciones para hacer reuniones remotas que han pasado a formar parte de nuestro día a día.
Si bien tiene un lado positivo que ha permitido que podamos seguir avanzando a pesar de las situtaciones derivadas de la pandemia por Covid19, también tiene su lado negativo. El lado negativo es el uso e inclusive el abuso en algunos casos de esta alternativa lo que propicia un término conocido como “fatiga de zoom” que afecta a la salud de algunos empleados.
De este modo, un estudio de la univesidad de Standford publicado en la revista Technology, Mind, and Behavior of the American Psychological Association, concluye que existen diferentes consecuencias derivadas del fenómeno “fatiga zoom”:
Reducir el tamaño de la ventana para reducir la cara de la persona que llama y aumentar la distancia entre uno mismo y la pantalla puede mejorar algo este factor.
La configuración de descansos no verbales donde se corta la opción de video puede ser una pequeña solución para darnos un margen de movilidad.
Los investigadores del estudio antes mencionado han desarrollado una escala para conocer el grado de “fatiga por zoom”. Esta escala, que responde a las solicitudes de empresas e instituciones, tiene como objetivo medir el cansancio que experimentan los teletrabajadores, alumnos o estudiantes como consecuencia de las videollamadas. Actualmente en evaluación, esta escala, llamada “Escala de agotamiento por zoom”, o Escala ZEF, incluye 15 preguntas y ya ha sido probada con más de 500 personas. Entre las preguntas planteadas, encontramos las siguientes:
Los resultados de esta escala y los estudios realizados con esta herramienta ayudarán a mejorar el software y las prácticas de videoconferencia para el bienestar de todos los que la utilizan.
Fuente: Medical Express