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CAE Coordinación de Actividades Empresariales

CAE: Coordinación de Actividades Empresariales

La Coordinación de Actividades Empresariales es una vía de solución a los problemas que surgen cuando coinciden empleados de varias empresas en un mismo centro de trabajo, en el que cada empresa realiza su tarea con sus respectivos riesgos, pero que también pueden afectar a trabajadores de otras empresas.

Por ello, hay que contemplar los riesgos del centro y de su actividad, así como los de las tareas efectuadas por cada una de las empresas, más los generados por la concurrencia de las mismas.

Una buena parte de los riesgos que se producen en situaciones en las que coinciden varias empresas o profesionales, no existirían si las personas que intervienen actuasen de forma individual.

En cualquiera de estas tres situaciones que se detallan a continuación, es fundamental además de obligatorio el establecer un plan de prevención de riesgos laborales:

1).- Cuando en un mismo lugar de trabajo concurren varias empresas con sus respectivos trabajadores o varios profesionales autónomos. Estas empresas deberán cooperar en la aplicación de la normativa de Prevención de Riesgos Laborales según lo establecido en el artículo 4 del Real Decreto 171/2004.

2).- Cuando se de la misma situación que en el punto 1 pero una de las empresas actúa como titular del centro de trabajo, es decir el empresario está contratando una actividad diferente a la del centro de trabajo. Por ejemplo un gimnasio en el que se contratan obras de reforma y concurren profesionales de distinta índole. La regulación de esta situación se fundamenta en los artículos del 6 al 9 del R.D 171/2004.

3)-Cuando una de las empresas que concurren ha contratado a las demás pero actúa como principal. Por ejemplo, una empresa de reformas que contrata servicios o trabajos que forman parte de su actividad, a terceros. La regulación de esta situación viene contemplada en el artículo 10 del R.D 171/2004.

 

Intercambio de información y Documentación

En cualquier caso, cualquiera de estos tres escenarios trae consigo un importante intercambio de información entre las empresas o profesionales que coincidan en el mismo lugar de trabajo. A efectos prácticos esto se traduce en un listado de documentos que se solicitan en la coordinación de actividades empresariales, algunos de ellos obligatorios y otros no y que dependerá de la actividad o sector, de las características de las empresas y del centro de trabajo donde se desarrolle la actividad.

 

De este modo y en lo que respecta a la Prevención de Riesgos Laborales, cada empresa o profesional autónoma deberá presentar documentación sobre

. Planificación de la actividad preventiva – Plan de Prevención

. Certificado de Aptitud médica de los trabajadores

. Entrega y forma de uso de equipos de protección individual (EPIS)

. Acreditación de la formación en prevención de riesgos laborales

. Acreditación Formación específica: En función de la actividad que desempeñen puede solicitarse documentación sobre formación específica  del trabajador en una actividad concreta.

. Entrega de información de riesgos

 

Este listado es un ejemplo de la documentación mínima a presentar. En función de cada sector o en función del trabajo a realizar será obligatorio presentar documentación adicional. Por ejemplo, en el sector de la construcción es obligatorio presentar:

. Documentación de acta de adhesión al Plan de Seguridad y Salud y solicitar a nivel de formación en Prevención de Riesgos Laborales la correspondiente a:

–Ciclos formativos de la fundación laboral para la construcción

-Recurso preventivo

 

Además, si por ejemplo se utiliza maquinaria, deberá presentarse toda la documentación referente al uso de esa maquinaria (PRL específico, revisiones, equipos de protección, etc.)

De ahí que el listado de documentos que se solicitan en la coordinación de actividades empresariales sea una tarea compleja que debe ajustarse a cada caso en concreto.

Además, cabe señalar que la Coordinación de Actividades Empresariales es más que un mero intercambio de documentación.  Coordinar todas las actividades desde el punto de vista de PRL significa que no puede fallar un solo engranaje en la cadena de actividades que van a coincidir por eso, dejar este tema en manos de expertos es la mejor forma de garantizar que se va a desarrollar la actividad bajo unas correctas medidas de seguridad y salud laboral.

Según palabras de  Mònica Pursals, Directora CAE en Geseme – «A menudo el empresario con o sin trabajadores a su  cargo  no dispone de tiempo ni conocimientos suficientes  para garantizar una buena implementación de la prevención,  o no cuenta con la opción de delegarla en un empleado de su empresa; esto lleva a que nos encontremos con empresas que no disponen de un plan bien desarrollado de gestión de la prevención, con los peligros que ello implica tanto desde el punto de vista de la salud laboral como  del de posibles sanciones económicas».

Una de las opciones más recomendables en estos casos es externalizar el servicio de Coordinación de Actividades Empresariales (CAE) en empresas especializadas en la materia. «Los costes de contratar un servicio de este tipo son mínimos y sin embargo permiten llevar un adecuado control de la seguridad, salud laboral y gestión documental, así como de tareas que a menudo suelen retrasarse e incluso obviarse.

En el caso de la Coordinación de Actividades Empresariales sigue existiendo mucho desconocimiento acerca de la necesidad de llevarlo a cabo. Algunas empresas omiten esta normativa de obligado cumplimiento, hasta que al ser subcontratados por otras empresas o tener que llevar a cabo un proyecto común al compartir el centro de trabajo, la empresa titular les exige este requisito con suma urgencia.

En según qué tipo de actividades existe un mayor grado de conocimiento sobre la obligatoriedad de contar con una Coordinación de Actividades Empresariales, como por ejemplo en la construcción, seguramente por su mayor siniestralidad. En cambio, en otros sectores el grado de desinformación sigue siendo muy elevado. Por ello resulta indispensable incrementar los esfuerzos por parte de todos en promover la cultura de la prevención de riesgos laborales a cualquier nivel y en especial  en el sector de la industria y servicios.