Cáncer laboral en España: más allá de lo evidente Introducción: cifras que reflejan una realidad poco reconocida


La exposición a agentes cancerígenos en el entorno laboral constituye la cuarta causa de cáncer. Aún y así, en España el reconocimiento oficial del cáncer como enfermedad profesional es casi simbólico. En 2024 solo se notificaron 104 casos, lo que representa apenas el 0,39del total de partes comunicados a la Seguridad Social.

Las investigaciones científicas apuntan que entre unos 4.000 y 8.000 casos de cáncer pueden derivar del trabajo.  Sin embargo, en este tema hay un baile de cifras que no deja indiferente. Por ejemplo, un informe de 2015 calculaba unas 8.700 muertes en hombres y 850 en mujeres por cáncer laboral cada año, mientras que los registros oficiales contabilizan solo 674 casos entre 2012 y 2024. En la Unión Europea, en cambio, los casos reconocidos superan los 3.300 anualmente, mostrando la discrepancia con España.

En cualquier caso, en este artículo no nos vamos a centrar en las cifras sino en aquellos factores que están detrás de estas cifras, “alimentando” el cáncer laboral, pero en especial en aquellos que no solemos asociar de primeras con esta enfermedad. Y es que tradicionalmente, los cánceres laborales se asocian a exposición a agentes químicos, físicos o biológicos, como amianto, sílice, polvo de madera dura o radiación solar ultravioleta. Sin embargo, esta visión no contempla otros factores laborales que también incrementan el riesgo de desarrollar cáncer, y que suelen pasar desapercibidos.

 

Factores laborales sorprendentes relacionados con el cáncer
Gas radón en espacios cerrados

El radón, un gas radiactivo que se acumula en sótanos y edificios con mala ventilación, es reconocido como la segunda causa de cáncer de pulmón en Europa. En el noroeste de España, concentraciones superiores a 200 Bq/m³ duplican el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

 

Estrés laboral crónico

El estrés prolongado – recordamos que es uno de los principales factores de riesgo laboral en la actualidad -no solo afecta la calidad de vida, sino que también se relaciona con cáncer: Un metaanálisis con más de 116.000 personas muestran asociación con mayor riesgo de cáncer colorrectal (+36%), de pulmón (+24%) y de esófago (+112%). Otros estudios experimentales sugieren que el estrés puede acelerar la progresión tumoral debilitando el sistema inmune y promoviendo inflamación crónica.

Exposición prolongada al calor en el trabajo

Este verano en la mayor parte del país se han vivido olas de calor extrema. Trabajar en entornos con calor extremo aumenta el riesgo de ciertos tipos de cáncer. En España, un análisis de casos y controles sugiere una posible asociación entre la exposición ocupacional al calor y el riesgo de cáncer colorrectal, mientras que otro estudio similar encontró vínculos con el cáncer de mama en mujeres. Además, informes del INSST destacan que el estrés térmico aumenta los riesgos para la salud laboral, afectando indirectamente la probabilidad de desarrollar enfermedades graves entre ellas el cáncer.

Malas condiciones de ventilación

Algo tan básico como el contar con una buena ventilación en el lugar de trabajo es clave para evitar la acumulación de contaminantes invisibles (entre ellos el gas radón) que elevan el riesgo de cáncer de pulmón.

Consumo de drogas y alcohol en entornos laborales

El tabaco y el alcohol son carcinógenos reconocidos, pero también se relacionan con un mayor riesgo de cáncer el consumo de otro tipo de drogas como (opioides, anfetaminas, etc..) que pueden debilitar el sistema inmune, potenciando el efecto de agentes carcinógenos.

 

Reflexión final

El cáncer laboral merece ser revisado tanto desde el reconocimiento como desde la prevención en especial teniendo en cuenta que no solo los agentes químicos o físicos tradicionales importan sino también otros muchos que tienen respaldo científico como riesgos vinculados al cáncer.