Por salario emocional se entiende todos aquellos aspectos no económicos que suponen un valor añadido para el empleado.
De este modo, cualquier concepto no económico que la empresa pone a disposición de sus empleados con el fin de que éstos pueden tener una mejor calidad de vida, constituye una variable retributiva del salario emocional.
Hasta aquí prácticamente todo lo que se puede incluir bajo el concepto de salario emocional pero… ¿qué beneficios aporta? ¿por qué es importante que las empresas incorporen conceptos de salario emocional?
Los beneficios son muchos y están sobradamente demostrados pero se resumen fundamentalmente en cuatro conceptos que por separado o unidos hacen que una empresa sea más competitiva:
Según Nacho Galeano, Director de Empresa Saludable en Geseme “Para las empresas el incorporar conceptos de salario emocional va más allá de la obtención de los beneficios que ello supone. Existe una tendencia creciente en el mundo empresarial en la que el eje ético y emocional tiene cada vez más peso sobre el eje económico. Para las nuevas generaciones, los milennials, no se trata de ganar más sino de trabajar en mejores condiciones y a partir de ahí cualquier empresa que quiera ser competitiva, tener una plantilla saludable, motivada y retener talento debe entender que esta tendencia y cultura empresarial ha llegado para quedarse. Las nuevas generaciones quieren desarrollar su carrera profesional en empresas que encajen con sus valores. Lo mismo sucede a la inversa, hay empresas que prescinden de empleados no porque su trabajo no sea correcto sino porque sus valores no encajan con los de la empresa. Se trata de trabajar más felices, más motivados… y según los expertos en el futuro las personas trabajarán donde puedan desarrollar su trabajo con más pasión no donde ganen más”.