En los últimos treinta años, la tecnología ha transformado la forma en que trabajamos y continúa haciéndolo, a un ritmo cada vez más acelerado. Estos cambios traen de la mano nuevos riesgos, consecuencias y medidas que las organizaciones y los especialistas en riesgos laborales debemos tener en cuenta para cuidar del bienestar del personal empleado.
La revolución digital y su impacto en el trabajo
La revolución digital ha permitido que las empresas operen de manera más eficiente y que los empleados tengan acceso a información y recursos en cualquier momento y lugar. Sin embargo, esta flexibilidad esconde algunos riesgos, veamos cuáles:
- Estrés y ansiedad: El estar o tener que estar “permanentemente conectados” aumenta el estrés al generar presión por responder rápidamente a mensajes y correos. Esto puede afectar a la salud mental, generando ansiedad y agotamiento.
- Trastornos del sueño: El uso prolongado de pantallas y en especial cuando este uso se hace cerca de la hora de dormir incide en la calidad del sueño, aumenta las posibilidades de sufrir insomnio y afecta a la salud física y emocional. Además, cuando la calidad del sueño se ve afectada de manera continuada, existen otras muchas repercusiones para la salud.
- Dependencia psicológica: El abuso de la tecnología puede generar adicción, afectando en diferentes aspectos de la vida.
- Problemas de salud mental: El uso excesivo de la tecnología y en concreto el uso de las redes sociales se relaciona con mayores posibilidades de tener problemas de baja autoestima y/o depresión.
- Sedentarismo: La dependencia tecnológica va de la mano de un estilo de vida sedentario. Una gran parte de las personas empleadas pasan su jornada laboral sentados frente a un ordenador. El sedentarismo aumenta el riesgo de enfermedades como la diabetes y otras afecciones cardiovasculares.
- Sobrecarga cognitiva: Seguramente has experimentado esta sensación alguna vez. Nos referimos al “estar saturado” de información. El exceso de información que tenemos actualmente dificulta la concentración y el rendimiento en tareas complejas, afectando la eficiencia cognitiva.
Riesgos ergonómicos derivados del uso intensivo de tecnología
Además de los riesgos que hemos visto en el punto anterior, el uso intensivo de tecnología también se relaciona con algunas lesiones ergonómicas. Nos referimos a determinadas posturas que acaban afectando a nuestro sistema musculoesquelético ya sea porque estamos trabajando con posturas inadecuadas, por movimientos repetitivos y/o por el uso prolongado de dispositivos.
Hablamos de lesiones como
- Síndrome del túnel carpiano: Dolor y debilidad en la mano y la muñeca.
- Tensión cervical: Dolor en el cuello causado por mantener una postura inadecuada durante largos periodos.
- Fatiga ocular: Visión borrosa y/ u otras molestias oculares que ocurren después de mirar pantallas durante un periodo de tiempo prolongado.
Para abordar la adicción a la tecnología, es importante establecer límites claros en el uso de dispositivos y fomentar un equilibrio entre el tiempo en línea y las actividades fuera de la pantalla.
Implementación de políticas de salud laboral en el entorno digital
Para prevenir los riesgos laborales que supone el entorno digital, es importante establecer límites claros en el uso de dispositivos y fomentar un equilibrio entre el tiempo que dedicamos a tareas que requieren el uso de pantalla y otras tareas que no.
Para ello, las empresas deben adoptar políticas de salud laboral que se adapten a la era digital haciendo hincapié en pequeñas cosas que a menudo se pasan por alto por su obviedad pero que son de gran importancia para evitar riesgos laborales asociados al uso frecuente de tecnología.
A modo de resumen, recuerda informar al personal empleado sobre la importancia de:
- La ergonomía y cómo ajustar el espacio de trabajo para evitar problemas de salud.
- Realizar pausas regulares para hacer algunos estiramientos, descansos y/o simplemente ponerse de pie y dar dos pasos para evitar estar sentados todo el tiempo.
- Cuidar de su salud mental y saber reconocer algunos indicadores que deben hacer saltar las alarmas de que algo no va bien.
Además, de recordar todos estos aspectos para que el propio personal empleado sea consciente de cómo combatir los riesgos laborales que supone un entorno de trabajo digital, es importante que desde la organización
- Se trabaje correctamente la prevención de riesgos laborales de cualquier índole incluyendo los propios riesgos del entorno digital.
- Se fomenten opciones de trabajo flexible que ayuden al personal empleado a equilibrar sus responsabilidades laborales y personales para que puedan dedicar tiempo a otras actividades fuera de pantallas (actividades de ocio, pasar tiempo con la familia o amigos, etc.)
- Se cree una cultura de trabajo en la que el autocuidado y el bienestar personal sea una prioridad fomentando hábitos de estilo de vida saludables.
Al adoptar prácticas saludables y promover un entorno laboral que priorice el bienestar, podemos disfrutar de los beneficios de la tecnología sin comprometer nuestra salud.
La salud laboral en la era digital es un desafío que requiere atención y acción y desde Geseme podemos ayudar a tu organización a que este desafío no lo sea tanto y tu plantilla pueda disfrutar de los beneficios de la tecnología sin comprometer su salud.
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